Mitos y Leyendas

LA CAMPANA DE ORO

Hace muchísimos años al sur de Jayanca existía una huaca llamada “Las Muñecas” donde en la actualidad se encuentran enterrados muchos huacos y objetos pre incaicos. Nos contaron nuestros padres que allí llegaron 2 huaqueros, esos huaqueros se pusieron a huaquear en plena fiesta de semana santa, al rato después de tanto cavar y cavar encontraron una campana que, cuando amaneció, se dieron cuenta de que era de oro, ambos amigos se pusieron a pelear y en ese preciso instante, un fuerte viendo llego a la huaca, que levantó la campana por los aires de aquella huaca, llegando como destino (según las personas) en una huaca al occidente de Cajamarca.

 

Todos los años, muchas personas iban a “huaquear” en las zonas del complejo arqueológico “Jotoro” u “Ojo de Toro” (nombrado por algunos habitantes de Jayanca), entre ellos un grupo de Huaqueros se fue a una determinada zona a buscar objetos importantes para vender, comenzando a excavar en varios lugares, entre todos esos lugares donde buscaban huacos, un huaquero golpeó algo sólido, con un sonido metálico muy fuerte, los huaqueros emocionados y curiosos a la vez, excavaron con mucho cuidado en esa zona originaria de sonido metálico,  después de media hora de excavación, lograron desenterrar algo que no era un huaco, sino era una campaña de oro sólido, los huaqueros emocionados discutían sobre qué hacer con esta campana, uno de ellos decía que debían donarla a la iglesia de Jayanca, otro decía para fundir la campana y repartir el oro, entre estas y muchas discusiones más hablaban los huaqueros, entre estas discusiones observaron que la campana se movía, los huaqueros al observar esto, se asustaron, cuando la campana repentinamente salió volando con dirección al sur oeste, a una huaca llamada Huaca Rivera en Pacora. En la actualidad, los pobladores más longevos dicen que esa huaca está maldita.  Pero que aún algunas personas van a huaquear en esa zona con la esperanza de encontrar la campana de oro y otros tesoros.

  

LA DUENDE SILBADORA

Esta sección nace en una tarde resplandeciente, en una conversación con los paisanos más trajinados de este terruño, que es NUESTRA TIERRA VINO Y SOL, donde nos sugerían que incorporemos a nuestro contacto virtual con el cual compartimos cientos y miles de nuestros internautas que goza esta página. 

En un mundo donde todo se vive al borde del stress rescatamos desde aquí la tradiciones y costumbres de nuestros abuelos, que en sus rostros reflejan los surcos de su trajinar en la vida enseñándonos con sus ejemplos, historias y leyendas lo que nunca debemos olvidar nuestros orígenes. 

Es por eso que recogemos como un homenaje al ciudadano de a pie, esta sección que en adelante esperamos sea de su agrado, y que día a día esperamos seguir enriqueciéndola... 

Allá por los años 1987, en el sector Pueblo Nuevo del Distrito de Jayanca: vivía Don Juan Manuel Chimpén, un ciudadano soltero natural del Departamento de Tumbes que llegó por estos lares por motivos de trabajo, pero sucedió que la “DUENDE SILBADORA” llego a enamorarse tanto de él que lo sacaba desde su cama donde se encontraba descansando mediante un silbo, tal es así que salía adormecido, sin darse cuenta, se lo llevaba hasta la puerta del cementerio y recién allí reaccionaba y se ponía a llorar, porque no se acordaba como había llegado hasta este lugar. 

Al día siguiente durmió en medio de su hermano y sobrino y aun así lo silbaba y lo sacaba, amaneciendo con una cadena de oro en su cuello. La Familia asustada por lo que acontecía lo llevaron a una mesa curandera donde poco o nada se pudo hacer para rebatir el enamoramiento poseído por la silbadora. Incluso cada vez que Don Juan Manuel Chimpén se iba a miccionar de pronto escuchaba un llanto de la silbadora que nunca lo dejaba en paz. 

Un buen día así como llego se fue, no se supo nada de don Juan Manuel, y cada vez que se juntan los del barrio por las noches se decía: “cuidado con la silbadora”.

 

HISTORIA DE DOÑA PEPITA

Doña Pepita era una persona que sabía todo del pueblo de Jayanca, una noche, en un momento aproximado a medianoche, ella escucha ruidos de música que procedía de una procesión de banda, ella curiosa, abrió la puerta para observar a la banda musical pero lo hizo a la media noche hora exacta, sin percatare de la hora vio que se aproximaban 3 hombres de la banda musical con el fin de invitarla a que se una a la procesión musical, acto por el cual la señora desistió en acompañarlos diciéndoles que no, los hombres al ver esa respuesta, lo aceptan pero le dejan una vela a su cuidado con el fin de que se lo devolviera a los hombres que venían por la vela al día siguiente. Al rato después, Doña pepita se quedó preocupada y con miedo de la vela, no podía dormir, pero el cansancio la venció, ella despertó a las 6 de la mañana como siempre, ella con curiosidad fue a ver a la vela, pero al ver el lugar donde la dejó, vio que no había ninguna vela, pero lo que había en esa mesa donde lo dejo fue una un fémur de un cadáver, entonces ella se asustó demasiado y preocupada fue a contarle a su comadre en busca de ayuda, su comadre preocupada le dijo que no debió abrir la puerta a media noche, acto por el cual su comadre de doña Pepita le recomendó ir a visitar al sacerdote de la iglesia de Jayanca, Doña Pepita aceptó y fue a ver al sacerdote esperanzada en encontrar una solución a su problema, al llegar a la iglesia y al hablar con el sacerdote, el sacerdote le dio la misma respuesta que la comadre de doña Pepita, que no debió abrir la puerta a medianoche, el sacerdote al conocer toda la historia de este problema,  le dijo a doña Pepita que espere a los hombres(que el realidad son el demonio manifestado en 3 personas) que le encargaron la vela y que siguiera las instrucciones que le indicara el sacerdote; Doña pepita con miedo fue a su casa y esperó a los hombres, espero hora tras hora cuando finalmente escucho golpes en la puerta, ella con miedo fue a abrir la puerta, pero en vez de ver a 3 hombres, vio a 3 niños, entonces ella recordó lo que le dijo el sacerdote (sea cual sea las personas que se presentes, atrápalas y hazlos gritar sea como sea), por lo tanto, doña pepita fue a perseguir a los niños, logrando atrapar a uno, al atrapar al niño, ella lo pellizcó muy fuerte con el fin de que el niño gritara, cuando el niño gritó, doña pepita observo que los 3 niños desaparecieron con el fémur en la mesa , logrando ella salvarse de ser llevada por el demonio. 

 

El FANTASMA DE JAYANCA

El martes 14 de diciembre del 2004 se publicó una noticia que conmocionó a la población y movilizo la prensa Nacional y extranjera: Fenómenos paranormales se habían desatado en Jayanca - Trujillo.

El caso nos lleva esta vez hasta Jayanca, un pueblito situado a hora y media al este de Chiclayo, lugar en donde los pobladores son declarados creyentes de los fenómenos paranormales, la casa en cuestión lugar de los sucesos, queda en la calle Elías Aguirre 148 - Jayanca - Lambayeque. Hasta nuestra redacción llego la noticia de que dicho fenómeno registrado en último 12 de Diciembre no ha sido el único en la zona, pues algunos vecinos afirman que un policía y su hija, tuvieron que mudarse porque sintieron que “alguien” movía objetos. No precisan el detalle del lugar ni la fecha de ocurrido el anterior suceso.

Carlos Montes, quien trabaja como pequeño comerciante llegó con su esposa María Elena García Lizama y su familia procedente de Jaén el 1ro de Diciembre, una vez allí deciden alquilar un pequeño inmueble de dos pisos de la calle Elías Aguirre 148. Aparentemente todo iba bien durante una semana, hasta que el Domingo 12, día en que estaban además de ellos dos, sus cuatro hijos, dos de sus sobrinos y su padre postrado en cama, empezaron a ocurrir cosas anormales en el segundo piso de la casa.

Lo primero que aseguran fue que vieron moverse por sí solos algunos objetos de uso personal, una botella de alcohol y un paquete de algodón como si alguien los trasladara.

Enseguida llamaron al Sr. Toribio Acosta, el vecino más antiguo de la zona, quien decidió permanecer en la vivienda para comprobar lo relatado. Bastó solo veinte minutos para que el Sr. Acosta reafirme que hechos inusuales ocurrían en la vivienda. Sorprendido comprobó que el sobrino de la familia Montes García, Víctor García Sánchez, adolescente de 14 años, se había convertido en el blanco preferido de la extraña fuerza que no se cansaba de lanzarle objetos. Incluso cerca de la medianoche el menor despertó porque sintió que alguien lo tomaba del brazo.

A partir de allí una misteriosa fuerza se desencadenaría, como lo cuenta María García: "Y en la noche ya se agravó la cosa, hubo apagón, comenzó a tirarnos los limones, nos tiraba con lo que encontraba, entonces de la cocina, ya nos hemos venido para el cuarto, pensando que ya no nos iba a seguir, a mi papá también lo atacó tirándole limones y una serie de cosas, de un estante que tenemos nos tiró una muñeca, de allí comenzaron a volar medias, unos shorts y una serie de objetos. Parecía algo diabólico. Nosotros no veíamos nada, solamente los objetos, ninguna persona, ninguna sombra... ...sólo piedras, zapatos, limones y otros objetos que iban de un lado a otro, estrellándose contra mis hijos, mi sobrino y mi padre que esta postrado en una cama".

Los aterrorizados inquilinos se vieron obligados a llamar a la policía. Precisamente el técnico de segunda PNP Mario Hoyos y dos efectivos más fueron al día siguiente, es decir, el lunes 13 de Diciembre. La fuerza desconocida seguía arrojando hacia la sala y cocina limones, piedras pequeñas y hasta una llave metálica de quince centímetros. Si bien el fenómeno comenzó a registrarse durante la noche, ahora lo hacía a cualquier hora del día y a vista y paciencia de quien se encontrara presente.

 

LA HUACA CHILILI

A 5 minutos del pueblo de Jayanca, cerca de un caserío llamado “El arenal” cuentan de que en ese lugar, vivían personas(mayormente mujeres) llamadas “Las Gentillas” que vestían con blusa blanca, con collares y pendientes de oro, se cuenta de que ellas salían de noche a ver a las chacras de maíz cercanas y cuando los dueños iban a las chacras, no las encontraban , pero habían personas que decían que ellos veían a mujeres a las 12am cargando mazorcas de maíz y que se dirigían al lugar a donde ellas vivían, que ahora en la actualidad se sigue llamando “la Huaca Chilili”. En la actualidad, en semana santa, hay gente que se va a la Huaca Chilili y encuentras huacos con diversos dibujos, muchas veces con vetas (piedritas) de oro dentro de los huacos.

 

 

CERRO OJO TORO "JOTORO"

Es un cerro que tiene la forma de una cabeza de un toro, en ese cerro tiene un quilómetro de ancho, cuentan que allí, hace ya bastante tiempo atrás, unos incas llegaron y se posicionaron en ese lugar, tratando de establecerlo como una base para los incas; en ese lugar había una entrada de piedra, al costado habían guardaespaldas con sus concubinas, cuentan en la actualidad que en ese lugar se encontraron huacos bien diseñados y que hasta ahora las personas siguen buscando esas tumbas de los incas que una vez en el pasado se estableció en el cerro Jotoro.